lunes, 14 de marzo de 2016

“Esto ya se está acabando”




Escrito por Yunier Sarmientos


Una hora no fue suficiente para escuchar al profesor Vicente Guash disertando acerca de varios temas de la realidad nacional y extranjera, de sus vivencias en  dos congresos de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y de la labor revolucionaria de José Martí a pocos días de conmemorarse  un aniversario más de la publicación del primer número de Patria. 

“El profe Guash”, como cariñosamente varias generaciones de estudiantes y profesores le nombran, nos tiene acostumbrados a hablar en el aula sin pelos en la lengua acerca de la realidad de nuestro país y del mundo. 

Su conferencia del jueves, que bien puede catalogarse como magistral –aunque a él no le gusten las adjetivaciones- sirvió para  hacernos pensar acerca del Periodismo que se hace hoy en Cuba, a partir de las ideas del historiador Eusebio Leal publicadas en el periódico Granma en diciembre pasado. 

Reflexionó entorno al compromiso de los periodistas con la verdad, pues, para él “no se defiende la Revolución diciendo mentiras ni ocultando hechos” además llamó a analizar a profundidad cada hecho noticioso.

“El estudiante de Periodismo no puede caer en la especulación” recalcó.

En sus manos, los pequeños papelitos con los apuntes, como quien no quiere olvidar ni un detalle; en la mente, aún cargada de recuerdos de sus estudiantes que hoy laboran en distintas regiones de Cuba y del mundo, de los momentos del séptimo Congreso de la UPEC al cual calificó como “el mejor”  y de las palabras de Fidel cuando dijo que los delegados a ese cónclave formaban parte de su equipo de trabajo.  

Evocó las etapas por las que ha transitado la enseñanza de Periodismo en Santiago de Cuba, desde la fundación en 1953 de la Escuela Profesional de Periodismo de Oriente Manuel Corona, y el inicio de la enseñanza de esta especialidad en la Universidad de Oriente (UO) en el año 1969.
La ocasión fue propicia para que recibiera el diploma “Maestro de Periodistas”, entregado esta vez de manera excepcional, de manos de Mercedes Duvergel Isaac, profesora del departamento de Periodismo de la UO. 

Merecidísimo homenaje a un hombre que con sencillez, modestia, y sobre todas las cosas, puntualidad, ha sabido guiar los pasos de no pocos estudiantes hacia el apasionante mundo de la noticia, de la comunicación, del Periodismo. 




viernes, 27 de noviembre de 2015

Estirpe de mujer cubana

Ailén Almarales Rodríguez

Hija de padres dominicanos, de raza mulata nacida en la cuna de la revolución cubana, en ¡Santiago de Cuba! Considerada la madre de todos los cubanos, Mariana Grajales Coello.

 Paradigma de mujer y madre cubana.  Quien desapareciera físicamente a la edad de 78 años en Jamaica, el 27 de noviembre de 1893 mientras sus hijos preparaban el inicio de la Guerra Necesaria donde escribirían otras gloriosas páginas de la Historia de Cuba.

Mariana Grajales, luchadora en las gestas independentistas. Progenitora de algunos de los más valiosos héroes de la Isla, como Antonio y José Maceo. A los que ella supo educar justamente y convertir en hombres generosos y valientes capaces de dar su vida por la libertad de su patria. 

Por eso hoy cubanas y cubanos la recuerdan por siempre. Siguen su ejemplo en el accionar diario. Su estirpe se multiplica día a día en millones de madres que ven a sus hijos partir a otros países en cumplimiento del deber. 
Por lo que el Apóstol no erró al decir: ¿Qué había en esa mujer, que epopeya y misterio había en esa humilde mujer, qué santidad y unción hubo en su seno de madre, qué decoro y grandeza hubo en su sencilla vida, que cuando se escribe de ella es como de la raíz del alma, con suavidad de hijo, y como de entrañable afecto?

jueves, 26 de noviembre de 2015

El Palacio de muchos Príncipes

Carlos Johann González Palomar


Semejante al hogar que ostentaban los reyes en la antigüedad, se erige en la avenida Manduley el Palacio Provincial de Pioneros “Una Flor para Camilo”.

La historia de este lugar se remonta hacia los primeros años del pasado siglo, cuando apenas era propiedad de un rico comerciante español.

El seis de julio de 1974, el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque decidió convertir la instalación en un palacio para pioneros, el hogar de muchos príncipes enanos.

Hoy guarda entre sus paredes tesoros que maestros y trabajadores del centro cuidan con orgullo, encaminados a la formación cultural de los infantes.

“Pretendemos despertar la vocación de los niños a través de los círculos de interés y exposiciones; ofrecemos orientación profesional mediante conferencias y visitas educativas que preparen a los estudiantes en la selección de sus futuras profesiones u oficios.”-  Afirmó Nicolás Mustelier Olivares, subdirector del inmueble.

Este año el Palacio de Pioneros arribó a su 41 aniversario y sus pequeños dueños nunca pierden los deseos de asistir en busca de conocimientos. Así lo demuestra Carlos David González, estudiante de noveno grado de la secundaría básica Espino Fernández.

“Cada vez que mi clase va al Palacio realizamos actividades diversas. Yo pertenezco al círculo de interés de transporte donde aprendemos a manejar, conocemos las señales de tránsito y los diferentes tipos de vehículos. Nunca falta un partido de Football o nos lanzamos a la pelota. Me siento en mi segunda escuela y agradezco a la Revolución por habérselo dedicado a los niños.”

Así como en el pasado esta edificación perteneció a una de las familias más acomodadas del país, en la actualidad exhibe un premio mayor: ser el hogar de ideas, aprendizajes y conquistas para esos príncipes enanos. Se han hecho realidad entonces las palabras finales pronunciadas por Almeida el día de inauguración del centro: “Para los niños y la Revolución…la vida.”

miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿Por qué quedarse con la boca cerrada?



 Yailín Fuentes Cala


Con los ajetreos que le impone a una mujer de estos tiempos la cotidianidad, Mercedes se despidió de su jornada laboral este lunes en la tarde para disponerse a su segunda faena, esa que no es remunerada económicamente ni conoce de días feriados o vacaciones: la de atender una casa, los hijos, el esposo.


Luego de la habitual agitación doméstica, que no es poca cosa, vio la telenovela cubana de turno y se fue a dormir. Pero, ¿conciliar el sueño? No le fue posible hasta bien entrada la madrugada, mejor dicho, hasta casi la hora de irse a trabajar; cuando el “musicón” proveniente de casa de un vecino finalmente dejó de atormentar a todos.

Casi hizo magia para mitigar el ruido y aprovechar sus tan anheladas y escasas horas de sueño, mas fue en vano, la música logró colarse por los más recónditos lugares.

A pesar de tener todo el derecho a reclamar, no pronunció palabra, porque a fin de cuentas no era de su incumbencia la celebración ajena, ya que cada quien hace lo que le plazca dentro de su propia casa, incluso “tirarla por la ventana” y de paso alterar el orden y la tranquilidad del barrio. 

Como ella, muchos cubanos piensan así, y son incapaces de tomar alguna medida al respecto, o al menos denunciarlo a quien “se supone” debería hacer algo. Lo cierto es que esa libertad, no nos da el derecho  de afectar el descaso de los que nos rodean.

Desde hace algún tiempo este tipo de celebraciones están permitidas sólo hasta la medianoche, excepto los fines de semana en los que extiende hasta alrededor de la una de la madrugada.

El ruido además de molesto es perjudicial, no en vano es considerado un contaminante más. Puede provocar lesiones auditivas severas, dilatación de las pupilas, entre otras afecciones; sin restarle importancia el temible insomnio. 

Se impone entonces la reflexión acerca de un tema que no por común deja de ser medular. Seguramente, y sin temor a equivocarme, más de una Mercedes se han visto en una situación similar, y esto solo nos deja pensar: ¿quién se encarga de hacer cumplir las normas en una comunidad?,  ¿se trata de un problema de nadie?, ¿o es asunto de todos?

Lo correcto es cumplir y hacer cumplir lo establecido, para que el respeto, la disciplina, y las más elementales reglas de cortesía y conducta  social primen en cada uno de nuestros barrios.






martes, 24 de noviembre de 2015

Viajando con el corazón en la boca

 Darianne Díaz Sánchez



De Plaza de Marte a Micro 8 ese es el recorrido de las camionetas para llegar a la Universidad de Oriente.



¿Te vas prima? así te dice el machacante para poder continuar la ruta de Plaza de Marte a Ferreiro hasta llegar la universidad de Oriente mi destino final.

 Las camionetas poco a poco se llenan y sin caber una persona más continúan los que cobran abarrotando el medio de  transporte.



Tras el trayecto un grito me aturde para tratar de llamar al otro compañero del  camión y ver quien llega primero a Ferreiro, próxima parada. 

Continúa la competencia solo para recaudar tres pesos más y olvidan que están transportando personas pudiendo ocasionar un accidente.



¿Dónde esta la cortesía? Creo que se ha perdido en muchos que no son capaces de cederle el asiento a una anciana, embarazadas e incluso a mujeres que llevan niños a sus centros de estudios.

Guajiro natural de Cuba y para el mundo

  Ailén Almarales Rodríguez

Componía con una mezcla de géneros, como un ajiaco, tomando de referencia los ritmos que iba conociendo, así fue formando un estilo bien propio con temas sobre sucesos personales o ajenos impregnados de elementos campesinos: La yunta de buey, el olor del carbón, el aroma del batey.

Ese era Fernando Borregos Linares, el guajiro natural, ¡Polo Montañez! Genéricamente, se vinculaba a distintos tipos de sones, guarachas o piezas cercanas a la canción. Es así como se aproximaba a un examen musical de las piezas de alguien que componía sin saber escribir las notas musicales de sus obras, de modo que tenía que contratar a un transcriptor cada vez que concluía una melodía, o memorizarla en un esfuerzo grandioso.

Las temáticas preferidas de Montañez eran sobre las relaciones amorosas, la figura femenina y la popularidad artística. En menos de tres años y con solo dos discos grabados, Polo  saltó a la fama y se convirtió en ídolo popular en Cuba, gracias, entre otros detalles, a su sencillez y a un carisma que cautivaba. Su esencia campesina, que defendió incluso en los sitios más citadinos de dentro y fuera de la Isla, ayudó a fomentar esa especie de veneración que le profesaban.

El 20 de noviembre de 2002, en viaje de regreso de ciudad de La Habana hacia San Cristóbal, impactó su auto contra un camión en la zona conocida por La Coronela, resultando gravemente herido. El 26 de noviembre falleció dejando un gran dolor entre todos los seguidores de su contagiosa música, su obra quedó para la historia de la música popular cubana.

Nadie olvida al guajiro natural que por amor era capaz de bajar un montón de estrellas, pidiendo salud y prosperidad por un nuevo año, quien pedía canten conmigo canten, y se preguntaba dónde estará mi flor pálida.

viernes, 13 de noviembre de 2015

La voz del corazón, ¿hablando desde más abajo?



Sheyla Lageyre López 

Un tubazo, un tubazo, mami dime si tú quieres un tubazo… ¿Qué composición es esa? ¿Qué fémina se sentiría halagada con una expresión tan vulgar? ¿Qué ha sucedido con la calidad musical de estos tiempos? 

Estas y muchas otras preguntas afloran a la palestra pública cuando se escuchan letras con este mismo formato en la música, que hoy en día, está en la cima de los gustos juveniles.

Un tema, que aunque bastante abordado ya, hace que mi abuela aún lance improperios al cielo y asevere que la juventud está perdida.

 Ella, que recuerda a César Portillo de la Luz, a José Antonio Méndez y a Lino Borges, no comprende cómo una muchacha puede llegar a sentirse acomplejada “si no fuma”, “si no toma” y “si no se la da”.   

Esto nos demuestra hasta donde ha descendido la moral gracias al “famoso” reggaeton que para su composición no necesita más que una computadora con un único background y alguien que -aunque no sepa articular correctamente palabra alguna- pueda rimar limón con camión. 

Aunque somos conscientes de que los tiempos cambian y que las actitudes de las generaciones se circunscriben a las condiciones que les toca vivir, no podemos perder de vista los tan evocados valores, que no solo corresponden al entorno familiar, sino también a lo que consumimos a nivel comunicacional.

 Y en esta lucha por la reconquista de las buenas costumbres, la música como uno de los productos más recepcionados, es un arma de gran valía porque mediante ella no solo se transmite un mensaje casi siempre eficaz, sino que se establece una conducta. Observemos cómo visten los jóvenes y a qué cánones obedecen. Es simple: a las ropas del Príncipe y a los peinados de Osmani García. 

La crítica no es para que desaparezca el género, sino para moderar el contenido de sus canciones, para que las mujeres dejen de ser simples símbolos sexuales y las letras dejen de enunciar tan impúdicamente el acto más íntimo de la pareja. 

 Abogamos por una vuelta al romanticismo, por un poco más de poesía, por un ápice de amor al componer. Aspiramos a que la música escale un poco más en la anatomía humana, que deje de viajar hacia el sur del ombligo y vuelva a convertirse en la voz del corazón.