Desde la dominante
estatura que su intensa carrera
de voleibolista le proporcionó, accede ´´La Sire´´ como todos le dicen,
a compartir los recuerdos de sus retos y victorias, así como sus experiencias
junto al desaparecido entrenador Eugenio George.
Sirenia Martínez Lendi, Campeona Mundial y Panamericana de Voleibol en la época de las auténticas Morenas del Caribe, conformados por otras de las grandes como Mercedes Pérez, Maura Alfonso e Inelsis Téllez. Ellas no olvidan la etapa en que la unidad primaba entre las características de tan integral conjunto.
¿Cómo fueron sus inicios en la
carrera deportiva?
-Todo se lo debo a Lesme Araújo, cundo vio en mi las características idóneas para practicar el voleibol, me captó y fui seleccionada
para entrar en la EIDE de Santiago y
luego a la ESPA EN 1974 por ser considerada de alto rendimiento.
¿Cómo conoció a Eugenio?
Lo conocí cuando entré a la selección, me impresionó
mucho por lo que siempre representó, era muy inteligente, imagínate, la máxima
autoridad del voleibol cubano. Yo sentí mucho respeto y orgullo por estar a su
lado, era un estímulo para mí. Como todo lo desconocido me impactó, consideraba
inalcanzable el hecho de integrar el equipo
nacional, me preocupaba el ser
aceptada o no.
¿Qué es lo que más recuerda de
él?
Eugenio siempre fue un educador, para todas las
generaciones de atletas fue un guía y un padre. A pesar de los caracteres
distintos de cada una de las jugadoras siempre nos exigió como una familia,
aprendimos a vivir en familia, a ser tolerantes.
¿Cómo era fuera de las sesiones de entrenamiento?
El siempre fue la misma persona con relación al
respeto. Fuera del terreno se pudo
conversar de varios temas sobre la base del respeto. Nunca dejó de preocuparse
por nosotras, era capaz de preocuparse por nosotras como un padre y un amigo.
¿Qué significó para ustedes la
triple corona mundial?
Responsabilidad describe todo lo que sentimos.
Atrajo todas las miradas hacia esas cubanitas que, a pesar de las limitaciones
que había por ese entonces. Ahí surgió mucha consideración y respeto hacia
nosotras, demostramos lo que podíamos hacer. Las exigencias eran muchas pero supimos alcanzar los objetivos.
La voleibolista incansable, luego de su retiro,
continúo en el sector deportivo aunque como profesora. Inculcándole a las
nuevas generaciones las enseñanzas que
recibió del más importante entrenador del siglo XXI.
´´El legado de Eugenio perdura, fue un aliciente para los jóvenes y los trabajadores del
voleibol cubano. Es un compromiso continuar con su obra y las condiciones están
creadas para que perduren sus
enseñanzas, Eugenio dejo sus conocimientos y estos se multiplicaron, es por
ello que vive entre nosotros.´´
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